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“Reflejado”, y el vértigo que da la sociedad

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Luis Schlossberg

Casa Tomada habló con Juan Baldana, director de la película que suma reconocimientos en festivales latinoamericanos

“Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofía. En la medida que comencemos a meternos dentro del espíritu de Alejo, una persona que no logra vincularse con el otro y, por lo tanto, ya no le encuentra sentido a las cosas, comenzaremos a entender que hay miles de personas como él en nuestro mundo cotidiano. Usualmente no lo notamos por culpa de nuestra invisibilidad, sumergida en un sistema que nos está llevando hacia el vacío existencial”, indica el texto que promociona “Reflejado”, una de las grandes propuestas cinematográficas argentinas para cerrar el 2024. Con la actuación de Nazareno Casero, y un tremendo elenco que lo acompaña, la película da vértigo en muchos sentidos.

Tras un gran paso por festivales de cine como el de Mar del Plata y el de La Habana, y una gran respuesta del público en salas comerciales de todo el país, el director de la película, Juan Baldana, dialogó con Casa Tomada sobre la experiencia del rodaje. Nombres clave de la pantalla grande como Juan Palomino, Nancy Duplaá y Germán de Silva, que acompañan a Casero, llenan de talento un largometraje que invita a reflexionar sobre lo que somos y la sociedad en la que vivimos. “Al tener los tiempos acotados para grabar, es un placer saber que el set va a funcionar por la calidad del equipo con el que se cuenta. Había mucha química y los actores tenían muy en claro sus personajes, por lo que se hizo sencilla la filmación”, aseguró Baldana.

Consultado sobre la tensión que genera la trama de “Reflejado”, su director consideró: “La película tiene varios subtemas, que están vinculados a la invisibilidad, a los que no tienen empatías con los otros porque quizás no tuvieron las herramientas para ser parte de ese sistema que te deja afuera”. Y agregó: “El relato de la película, más allá de lo que le pasa al protagonista, que está colgado de una soga, mirando la vida desde afuera, también se entiende que todos los personajes que lo rodean también están en una problemática, tratando de subsistir, en un laburo que no les gusta, en una vida cotidiana violenta, todo hace que la película te ponga incómoda, pensando en que uno se replantee que si se está bien y mi vida está bien, no importe lo que le pase al lado”. 

Baldana señaló que un trabajo como el de los limpiavidrios, “que uno ve desde el otro lado, y que a uno no le moleste ver que una persona cuelga a 20 pisos, sin temor de que se caiga, demuestra que sigue habiendo una gran falta de empatía”.

Baldana junto a la actriz Shirley Briceño

– Tenés en tu haber varios documentales, ¿cómo se diferencia con el lenguaje que se utiliza para realizar ficción? 

– En lo que es el lenguaje audiovisual, que en mi caso siempre intento dar un mensaje con el relato, más allá de que sea ficción o documental, son mundos distintos. El documental es orgánico en la medida de que el montaje puede cambiar absolutamente y el guión va cambiando con la participación de los protagonistas. La ficción también, pero no deja de estar en un marco más o menos imaginado. Ambos universos me gustan mucho, si bien son distintos, no dejan de ser parte de lo mismo. En el caso de Raúl, cuando uno empieza a entrevistar, y conociendo información desde antes, se van sumando nuevas preguntas o anécdotas que no aparecen en ninguna información. Lo mismo pasó con el documental de Di María, en el que se lo conoce a partir del relato de sus amigos de chico. 

“Romper la pared” y “Sean eternos” son dos de las producciones más recientes de Baldana que desde el documental ha trabajado el mundo del fútbol, con muy buena respuesta del público en Argentina. “Me encanta el fútbol, fanático de Huracán, trabajé mucho tiempo en Torneos y Competencias, en Fútbol de Primera, y es algo que me formó y me llevó a acompañar a esta Selección que ganó todo. No sólo pude conocerlos, sino que también los vi en Qatar, más no se podía pedir”, explicó el realizador. 

– ¿Cómo continúa ahora el trabajo con “Reflejado”? 

– Vamos a seguir exhibiendo en salas, con proyecciones y charlas, todo lo que podamos, y la idea es después venderla a alguna plataforma, para que más gente pueda verla. Obviamente seguirá en Cine.ar por un tiempo. Las películas son como hijos, quedan para siempre con uno. Los festivales son un mundo, hay muy buenas películas, tanto en Argentina como en cualquier otro país. Hay un embudo en el cada vez se puede acceder a más películas en plataformas, algo que está bueno, pero cada vez se ven menos en el cine. Es una realidad que nos muestra en la cara los números, incluso para las películas de grandes directores. Es un trabajo titánico. 

La película se puede ver en salas comerciales y en los puntos Incaa del país