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“La vida de Verne tiene muchos puntos oscuros que la hacen muy atractiva para una novela”

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Sergio Olguín dialogó con Casa Tomada sobre su nuevo libro: “Los últimos días de Julio Verne”, y se refirió al complejo escenario al que se enfrentan actualmente los escritores

En el marco de la 20ª feria del libro Juan Filloy de Río Cuarto, Sergio Olguín hará la presentación de su último libro: “Los últimos día de Julio Verne”, donde recorre desde la ficción la vida del máximo referente de la literatura de ciencia ficción. El escritor y periodista dialogó con Casa Tomada e hizo referencia a su nueva novela, la actualidad de los escritores y la dificultad de publicar en Argentina.

“Es una novela que gira alrededor de los últimos días de este escritor francés del siglo XIX, que llegó a vivir unos años en el XX, pero en la que no es protagonista, los protagonistas son otros, en especial Michel Verne, su hijo”, comenta Olguín, y agrega: “Es una novela policial, thriller, pero que también tiene otros géneros literarios, porque por momentos es una novela de aventuras más al estilo de las de Julio Verne, tiene momentos de terror y otros más románticos, tiene un cruce de géneros”. 

Sergio Santiago Olguín es un escritor y periodista argentino.​ Fue fundador de la revista V de Vian, ​ y cofundador y primer director de la revista de cine El Amante. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y ha escrito en los diarios Página/12, La Nación, Crítica de la Argentina, El País y Tiempo Argentino.

Olguín, también reconocido por su aporte al cine como guionista, explica que el relato de su nuevo libro “transcurre en el 1900, y la historia se desencadena a partir del vínculo entre Julio y Michel, muy difícil entre ellos dos, y con un pedido de Julio para que lo ayude a sacarse de encima un cadáver que apareció en su barco. Michel va a hacerlo, con la ayuda de unos amigos, a cambio de un pago importante de dinero, y comienzan unos inconvenientes cuando la policía los detiene antes de que se deshagan del cuerpo”. 

– Si bien es un libro distinto a los que has escrito, la aventura y el policial sigue presente fiel a tu estilo. 

Sí, igualmente es una novela distinta, porque nunca había escrito una historia de época, siempre lo hice con historias que transcurren en momentos más o menos actuales, incluso en territorios más cercanos a mí, Buenos Aires, el Conurbano. Pero meterme con una historia de comienzos de siglo XX, en París, con un tema que no tiene nada que ver con Argentina, fue un desafío que me mantuvo hasta último momento creyendo que no llegaría. Porque no sabía hasta dónde me iba a dar el cuero para contar una historia de época.

"Los últimos días de Julio Verne" de Sergio Santiago Olguín.

– ¿Cómo fue el proceso de investigación que hiciste para “Los últimos días de Julio Verne”?

– Es una novela que me exigió leer mucho, mucha literatura francesa de la época, mucho de no ficción, de la historia de Francia en aquellos años. Conseguí la ayuda de unas guías turísticas que se editaron a fines del siglo XIX con información para turistas que visitaban París, que me brindaron datos para darle a la novela un ambiente más realista y verosímil. Más otros materiales, como ficciones de la época. Y, lo que es fundamental para escribir sobre cualquier época, que es la “Historia de la vida privada”, de Georges Duby y Philippe Ariès. Sobre todo teniendo en cuenta que esos tomos están pensados para el público francés, entonces casi todo lo que dice es sobre Francia.

– ¿Cómo te resultó escribir sobre Verne, considerando que es un autor que ha sido tan leído por todos?

– Los lectores, que ahora son adultos, en su infancia o adolescencia se cruzaron en algún momento con la obra de Julio Verne, independientemente de que supieran o no mucho sobre él. Lo cierto es que su vida tiene muchos puntos oscuros que lo vuelven muy atractivo para una novela. Es un personaje complejo, con una vida distinta a la que uno se podría imaginar. Hay una especie de fake new de Verne, que dice que él nunca salió de Francia, tomado por una frase que dijo desde chico: “A partir de ahora sólo viajaré en sueños”, y que en realidad era mentira porque estuvo en Escocia, Estados Unidos, recorrió todo el Mediterráneo en su costa europea y africana, es decir, tuvo una vida muy dinámica. 

– De todos modos, volvemos a aclarar que es una novela, lo que permite jugar como escritor con la historia.

– Por supuesto, si uno quiere buscar realidades históricas puede acudir a las biografías, que hay algunas muy buenas como “Jules Verne” de Herbert Lottman, donde está documentada toda su vida. Pero en esta novela hay un policial negro a partir de determinados hechos biográficos y algunas especulaciones sobre cosas de las que no se sabe bien qué pasó. Por ejemplo, se sabe que el sobrino de Verne, Gastón, hijo de su hermano Paul, le disparó dos veces: uno le pasó cerca y otro le dio en la pierna. ¿Por qué hizo eso Gastón? Nadie lo sabe porque hubo un secreto familiar que mantuvieron durante muchos años. Ese hecho es muy atractivo como para imaginar posibles historias. 

– Uno de los temas que trata el libro es el de los vínculos en las masculinidades en la vida de Verne, ¿cómo se maneja esa arista?

– Verne era un hombre casado, con un hijo, su esposa había enviudado y tenía otras dos hijas, pero las biografías hablan de que él tenía un vínculo especial con adolescentes varones, que siempre tenía a su alrededor, los llevaba a pasear, a dar vueltas en barco. De ahí está la historia de que posiblemente su sobrino Gastón le había disparado por celos, porque en alguna época había sido el favorito de Julio y a medida de que fue creciendo lo había dejado de lado. Todas especulaciones que contribuyen a una buena ficción. En este caso, a la figura de Verne la trabajé con un símil literario que es el protagonista de “Muerte en Venecia”, de Thomas Mann, que tenía un perfil similar al que quise construir de Julio Verne, de un hombre superado por su deseo sexual hacia los varones, que no se anima a dar un paso final para concretar lo que deseaba. 

– Nuevamente publicás, y en un escenario económico y social muy complicado, ¿cómo se vive este contexto como escritor?

– Es difícil hablar de la situación de la cultura y el mercado del libro en un país donde parte de la población no puede comer o comprar medicamentos, o acceder a una educación porque no tiene dinero. Ni siquiera se habla de libros o clases, se está hablando de que no se puede pagar el transporte para ir desde su casa hasta al trabajo. En este escenario, hablar de libros termina siendo ocioso, pero también es cierto que la situación de los escritores es difícil, en cuanto a que siempre estamos en un conflicto no resuelto con las editoriales. Por ejemplo, con los tiempos de pago, porque cobramos cada 6 meses al valor histórico de lo que fue el libro, si un libro salía hace 3 meses $5.000 y ahora $20.000, nos pagan el 10% de los $5.000. Incluso en los últimos años las editoriales incluyeron una cláusula por la que si cobramos adelanto, que debería ser un derecho del autor, la deuda que se contrae sí se va actualizando. No hay un marco regulatorio que proteja a los autores, es algo que también le ocurre a quien publica un libro técnico o uno de fotografías.

Olguín estará presente en la 20ª feria del libro “Juan Filloy” de Río Cuarto el miércoles 9 de octubre, a las 20 hs, en el Concejo Deliberante, con la presentación de la periodista Verónica Dema. 

Por Luis Schlossberg