Con la participación de un equipo cordobés, la producción recibió el premio por el voto de su público
La producción coordinada por el riocuartense Ezequiel Lenardón se quedó con el premio a la “Mejor Experiencia Narrativa” en los Webby Awards de Estados Unidos, certamen que se entrega a partir del voto del público. Se presentaba como único proyecto latinoamericano de experiencia inmersiva, y consiguió un destacado margen de votos por sobre los otros nominados.
Escrita y dirigida por Ethan Shaftel, “Gargoyle Doyle” cuenta con los talentos de voz de Jason Isaacs, que se ha destacado en películas como la saga de Harry Potter y Star Trek Discovery, y el nominado al Oscar Haley Joel Osment (aquél pequeño que “veía gente muerta en Sexto Sentido. Además, hay un gran elenco con presencias como la actriz T’Nia Miller y colaboraciones de actores de Europa, Asia y África.
La pieza se estrenó en el festival de cine de Venecia, donde ganó el premio de la audiencia de la Fanheart Association en 2023. Del mismo modo, fue reconocida con el premio “Cristal a mejor obra en realidad virtual” del festival de animación Annecy 2024 y el premio a mejor Experiencia XR del año de AIXR 2024.
El proyecto es una coproducción internacional independente de easyAction (EE.UU), Detona Cultura (Argentina) y Amiliux Films (Austria), y cuenta con el aporte de muchos espacios de todo el mundo para que se concretara la realización, ejecutada mayormente durante el tiempo de la pandemia del 2020.
El riocuartense Ezequiel Lenardón estuvo a cargo de la producción
Si bien el mundo de las producciones de experiencia inmersiva aún no está al alcance de todos, cada vez son más los espacios de difusión audiovisual que trabajan con estos contenidos. El proyecto coordinado con Lenardón no sólo se destaca por la calidad de imágen y la particularidad del formato en el que se lo trabajó, sino que cuenta con una gran participación actoral y un guión que hacer reír, hace llorar y hace pensar.
El paso del tiempo en la vista de una gárgola en lo más alto de una iglesia lleva a la reflexión de la idea de que todos podemos cambiar. Hasta una escultura hecha en piedra, que no puede ser afectada físicamente por el correr de los años, puede modificar su pensar. Aún cuando cree que la humanidad está perdida, que está acostumbrada a repetir los mismos errores, el mensaje que nos transmite Doyle desde su lugar, mirando a todos desde arriba, es que se puede redireccionar estas conductas, que puede haber segundas oportunidades.
Párrafo aparte merece la experiencia inmersiva, el ver cosas que no están, o al menos uno cree que no están. Botones, cascadas de agua, estructuras que se pueden manipular sólo con el movimiento de nuestras manos, todo parte de un mundo nuevo en el ámbito de las producciones audiovisuales, una experiencia que esperamos pueda alcanzar a más y más personas.