Elizabeth Karayekov presenta su nuevo espectáculo: “Ases del Swing”
Elizabeth Karayekov y su big band presentarán su nuevo espectáculo en mayo (el 9 en La Trastienda, Buenos Aires), con un show que involucra a 15 músicos en escena y con una desafiante puesta para presentar los clásicos del rock y el pop en una versión diferente de jazz. En diálogo con Casa Tomada, la referente de la agrupación habló de lo que será “Ases del Swing”, propuesta por la que aseguran: “nos lleva a un viaje musical inspirado en la atmósfera vibrante de los salones de baile de los años 40 y el glamour de los casinos clandestinos”.
– ¿Dónde surge esta pasión por el sonido de las big bands?
– El llegar ahí fue un deseo personal de poder cantar con esa formación instrumental, con ese mundo sonoro en el que una como cantante queda metida cuando está acompañada con una orquesta tan grande. También tiene que ver con que desde que arranqué pensé en tener algo distinto, algo que no fuera tan frecuente en Argentina, pensar en qué podíamos ofrecer que se diferenciara de lo que anda dando vuelta en el jazz local. Obviamente hay big bands, pero en nuestro repertorio no hay temas que tengan que ver con los clásicos del jazz o las canciones hermosas cantaba Frank Sinatra, por ejemplo, sino que hay un repertorio diferente.
En este sentido, la cantante comentó que “las canciones que elegimos tienen mucho que ver con mi historia musical, con el pop y el rock, de los ’80 y ’90, algo que también creo que atrae a otro público. Porque muchas personas que nos vienen a ver se encuentran por primera vez con ese tipo de sonoridad, con esa orquesta, a veces vienen convocadas por la elección de las canciones, y luego de escuchar nuestro show terminan quizás interesándose por el género y se ponen a buscar más de este tipo de jazz”. Y agregó: “Me gusta también pensar en eso, que con lo que hacemos podemos acercar a la gente a otro tipo de música que quizás no se le hubiera ocurrido ir a ver”.
– También para los músicos debe ser divertido el desafío musical.
– Sí, nos divertimos mucho. Si bien la selección de los temas es un poco personal, y tiene que ver con las posibilidades que nos dan las canciones de llevarlas a un estilo para el que no han sido concebidas, es cierto que los músicos también disfrutan mucho del repertorio, y eso es parte de la continuidad de la banda. El año que viene ya cumplimos 10 años, y es mucho al pensar que se trata de un proyecto que involucra de por sí a 15 músicos, pero también están los técnicos. Algo que se ve en los shows es el disfrute arriba del escenario, hay una emotividad asociada a esas canciones, más o menos consciente, pero como marca una época de tu vida se lo siente de un modo especial.
El 9 de mayo presentan nuevo show en La Trastienda
– ¿Cómo se hace para mantener tanto tiempo un grupo tan grande, más siendo que incluso la tendencia es reducir los equipos para las presentaciones?
– Parte importante es que el grupo que se arma disfruta de encontrarse para ensayar o los shows. Si bien no es una cooperativa, yo soy la productora y organizo el trabajo de la banda, y la tendencia es a achicarse, se busca ir en contramano de esa idea, y el proyecto fue creciendo. Hasta 2017 teníamos una banda con menos integrantes, pero como empezamos a tener más seguidores y presentaciones, decidí sumar más músicos. Es un desafío. Una parte importante de la continuidad de la banda es el trabajo de su director, Ernesto Salgueiro, que trabaja conmigo codo a codo en todas las canciones.
Elizabeth combina su pasión por la música con una vida dedicada a las ciencias. Dejó su trabajo como investigadora en Conicet para pasar a dedicarse a la difusión científica, y aprovechar los tiempos que se le ofrecían para avanzar en su proyecto musical. “Hay muchos puntos de encuentro entre las dos actividades, porque para dedicarse a la ciencia uno debe ser una persona creativa, es algo que está intrínsecamente relacionado en quien hace experimentos, al hacerse preguntas y ver cómo responderlas, es algo que se asocia a lo artístico, pero también en lo científico”, asegura la artista.
– En paralelo al desarrollo de la banda se destaca tu trabajo vinculado a la biología, ¿cómo se complementan estas dos facetas?
– Hay aspectos de la formación científica que me han ayudado a llevar todo esto adelante. Te lo hablo como productora y lo que es la organización pesada de ir articulando los pasos para lograr el presente que tenemos hoy. Creo que esta preparación a veces se siente como que preparo un experimento, tengo que tener previstos los materiales, los tiempos, algo de eso me lleva a mis tiempos de laboratorio como bióloga, se asemeja a una preproducción. Esto me ha servido para encarar la materialización de esta idea que involucra muchas cosas. El nuevo espectáculo que vamos a estrenar el 9 de mayo en La Trastienda implica muchas cosas, no es sólo un concierto de canciones, hay una puesta en escena, hay dirección de arte, hay coreógrafo, son muchas áreas que se tienen en cuenta.
Junto a Elizabeth integran la orquesta: trompetas: Jorge Fleitas, Matías Bahilio, Matias Viscuso y Guillermo Santilli; trombones: Manuel Calvo, Martín Laurino, Rodrigo Ruiz y Gonzalo Pérez; saxos: Gonzalo Rodríguez Vicente, Claudio Scolamiero, Marcelo Garofalo, Santiago Kurchan y Pablo Fortuna; piano: Lautaro Julio; contrabajo: Nicolás García Chamorro; guitarra: Ernesto Salgueiro; y batería: Julián Fernández Castro.