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“Este Gobierno ha liberado la brutalidad”

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Luis Schlossberg

Podeti participará del festival cordobés “Pensar con Humor”, con un taller de humorismo y una serie de charlas junto a Gustavo Sala. Habló con Casa Tomada sobre los alcances del humor en la actualidad

En el marco de las actividades por el 18° Festival Pensar con Humor, uno de los principales invitados será Esteban Podetti, quien firma su trabajo como Podeti, uno de los humoristas gráficos más destacados a nivel nacional, reconocido por sus contenidos picantes y por un fuerte compromiso social desde su obra. Junto a Gustavo Sala realizará una mesa en Córdoba y un espectáculo en Río Cuarto. En diálogo con Casa Tomada, el artista se refirió a la posibilidad de participar de encuentros como este, los límites del humor y la realidad actual para publicar.

“Participaremos de una mesa con Gustavo, en el Buen Pastor, en la que se presentarán libros y se pondrán a disposición originales de nuestros trabajos, mientras que realizaré una muestra de mis trabajos en el teatro Real”, destacó el humorista y destacó que “luego continuaremos con las actividades en Río Cuarto: primero con mi taller “La técnica de humorismo”, mezcla de charla y espectáculo en el que hablaremos de recursos humorísticos y probamos de hacer chistes en vivo, sobre todo para el que le interese trabajar en el humor gráfico o practicarlo o de pasar un rato hablando de estos temas que siempre son interesantes”. Finalmente, realizará con Sala un espectáculo en Río Cuarto “donde damos rienda suelta a nuestra capacidad de improvisación en el humor”, dice Podeti. 

Podeti dictará un taller de humorismo

– ¿Qué valor tienen festivales como este para el diálogo sobre el arte, específicamente sobre humor?

– Es muy importante contar con estos eventos, que ya tiene una larga trayectoria y que cuenta con una extensa lista de comediantes y dibujantes que están participando de las mesas y espectáculos, es una gran oportunidad de contar con estos eventos a los que uno, desde una mirada porteñocentrista, no tiene acceso. Cualquier espacio de debate sobre la cultura me parece muy importante porque da pie para reflexionar sobre un escenario bastante grave por el que estamos pasando. Las cosas que se escuchan, las cosas que se ven, cosas que jamás pensé que se volverían a pensar en Argentina

– Es un encuentro que se desarrolla en Córdoba, con toda la historia que tiene la provincia en relación al humor gráfico.

– Claro, con “Hortensia”, por ejemplo, que es un hito en la historia del humor argentino, no solo por la repercusión que tuvo, sino también por esto de salirse de lo que era el humor en Buenos Aires y que se concentró en Córdoba, pero con referentes de otras provincias que son fundamentales para nuestra historia, como es el caso de Fontanarrosa, Crist, Peyró, el mismo Alberto Cognini. Todas personas que hoy vemos como próceres. 

Esteban Podetti tiene varios libros publicados con sus trabajos. Consultado sobre la posibilidad de imprimir en la actualidad, el humorista sostuvo: “Hay una movida importante de editoriales independientes que sacan libros, pero todo lo que se hacía de revistas prácticamente ha desaparecido. Las revistas con las que nos criamos, el semillero de dibujantes y humoristas, y aún existe, y ha sido reemplazado un poco por las redes sociales, pero no es lo mismo, es más difícil construir una comunidad, y se pierde el valor de lo físico”. Y agregó: “Yo trabajo mucho con la librería “Fábrica de historietas”, en Buenos Aires, que solo vende historieta argentina, y está llena, hay muchas publicaciones, lo que habla del amor a la historieta que hay en el país”. 

– Uno de los debates históricos en el rubro es si se puede hacer humor con todo. ¿Cuál es tu opinión del tema?

– Como poder, se puede, pero cada uno tiene sus propios límites. Hay temas que no me causan gracia, o sí pero si lo hace otro, a mí no me surge. Aunque también está la censura por autopreservación. Surgen las nuevas formas de censura que imponen las redes, en las que no se sabe bien qué se puede decir, y qué no. Puede que te bajen el chiste por algo que vos pensabas que era absolutamente inocente, y otras veces pensás que algo no va a durar ni dos minutos, pero quedan. Este Gobierno nacional ha liberado la brutalidad, entonces queda de lado lo que pasaba hace 2 o 3 años de que uno se podía ofender por lo que se decía. No es que haya desaparecido, pero pasó a un segundo plano. La mecánica del escrache y la cancelación también pasó su pico.