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“El hombre tiene la necesidad de volver a su humanidad”

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Luis Schlossberg

Viviana Rivero presentó su nuevo libro: "Los soles de Santiago", y dialogó con Casa Tomada

Es una de las escritoras más leídas de Argentina de los últimos años. Sus libros han llegado a plataformas como Netflix y constantemente nos sorprende con nuevos trabajos que dan cuenta de una intensa investigación histórica. La cordobesa Viviana Rivero dialogó desde España con Casa Tomada sobre su más reciente libro: “Los soles de Santiago”, el encuentro de dos historias separadas ampliamente por el tiempo, pero reunidas por un mismo espacio, el camino de Santiago. 

Además de historias llenas de amor, Rivero nos hace repensar el modo en el que el hombre se vincula con la naturaleza, con su contexto, y con los usos de las nuevas tecnologías. 

– Con “Los soles de Santiago” volvés a hacer un viaje en el tiempo, pero esta vez hacia el futuro. ¿Implicó un nuevo desafío? ¿Lo viviste como un juego? 

– Hablar del futuro fue un desafío porque no lo había hecho antes, pero no me era un tema ajeno, me interesa mucho, hace años que vengo leyendo sobre esto. Supongo que es porque me gusta la historia, la parte antigua de la humanidad, de dónde viene el hombre y hacia dónde va. Siempre he comentado de los libros y artículos que leía sobre el futuro, y en mi casa me empezaron a preguntar por qué no escribía de eso, y así surgió este libro. Pero no lo viví como un juego, es un tema que me preocupa y por eso estudié sobre el tema para escribirlo.

Rivero presentó su nuevo libro "Los soles de Santiago"

– También hacia el pasado, sé que dedicás mucho trabajo a la investigación histórica, ¿cómo fue la experiencia de este libro en particular?

– Fue una buena experiencia, porque si bien yo tenía algo investigado, por el trabajo que hice para mi libro anterior (“Apia de Roma”), cuya historia es de la misma época: el primer emperador de Roma, el paso de la república al imperio, Augusto en el poder, las nuevas normas. En esta investigación, en la que busqué saber cómo fue la llegada de los romanos a lo que en ese momento era la Hispania, hoy España, descubren oro en la zona, en lo que fue la mina de oro a cielo abierto más grande a nivel mundial hasta el día de hoy. Así es cómo los romanos doblegan a los habitantes de la zona para quedarse con eso. El hallazgo de la historia de la mina de oro para mí fue muy interesante, porque los pueblos que estaban allí no tenían moneda, vivían del trueque, pero cuando llegan los romanos les transfieren la sed de la ambición, y empiezan a usar las monedas. Todo eso me dio pie a una serie de relaciones entre los romanos y los astures, que eran los habitantes de esa zona en ese momento. Relaciones sociales, económicas, amorosas, amistades, todo es fue muy interesante para contarlo. 

– Estás en España en este momento, ¿también hubo estudio de campo para la redacción de “Los soles de Santiago“?

– El año pasado hice el camino de Santiago, y fue una experiencia muy fuerte, por la que decidí contarlo en el libro. En “Los soles de Santiago” cuento dos historias en épocas muy distintas: una en el 31 a.C., durante el imperio romano, y otra en el 2055, en el mismo espacio físico. Las dos personajes del libro hacen el mismo camino. La de la historia antigua va a recuperar el hijo que le han robado, contando la historia de los romanos. La otra, es una mujer de 32 años, hija de argentinos que nació en París, y que entra en una crisis por la falta de humanidad, y decide sacarse un chip que en ese momento todas las personas tienen, que es el celular que todos tienen metidos. A partir de eso, se ponen en contacto con ella un grupo de rebeldes que le ofrecen hacer una operación, por la que tiene que tomar una decisión y hacer el camino de Santiago, porque es en Santiago de Compostela donde hará el hackeo al sistema, el sabotaje. Al camino yo lo hice con mi hija, y muchas de las cosas que verán en el libro tienen que ver con las experiencias que allí vivimos. De hecho, es un libro pensado para quien quiera hacer este recorrido, es ideal porque cuento qué pueblos recorrer, cuál es la distancia de uno a otro, qué hay en cada uno. 

Es un camino del que no se puede salir indemne, nosotras lo hicimos en 15 días, caminando 20 kilómetros por día, al aire libre, entre las plantas, sólo se está bajo techo a la hora de dormir. Es una experiencia muy fuerte porque todo lo urgente queda en tu trabajo o tu casa, acá se tiene un lindo ritmo, pensando en lo importante de tu vida. En ese camino pasan muchas cosas interesantes, y es lo que cuento a través de los personajes del libro.

El libro recorre el camino de Santiago en España

– Planteás un escenario en el que la población de adultos mayores ha sido afectada por pandemias, ¿impacta lo vivido con el Covid-19? ¿Refiere también al abuso del hombre con la naturaleza, su entorno?

– Este libro tiene el mensaje de la necesidad del hombre de volver a su humanidad, lo que conlleva a una interacción fuerte con la naturaleza que cada vez perdemos más. Si nos damos cuenta, cada vez forramos más la tierra de piso y cemento, y hay menos plantas y árboles, pasamos menos tiempo al aire libre. El libro habla mucho de dos grupos, uno dominante en el poder y otro que es sometido, es algo que vemos en las dos historias. 

– Como siempre tiene un lugar especial el amor, ¿qué espacio tiene en este libro?

– En ambas historias se presenta el amor. En la historia antigua es el amor de una madre a su hijo, una chica de 18 años que ha tenido un hijo; y en el futuro la mujer que se encuentra en una crisis y va a hacer el recorrido, que tendrá un romance con un hombre que conocerá en el camino. Recién luego de varios días juntos, ellos hablan de sus ideas políticas, algo que en ese momento histórico no pueden hacer por los problemas que les genera, y si bien ambos van hacia una misma actividad, lo hacen desde dos bandos distintos. Eso les genera un quiebre para replantearse qué quieren hacer con sus vidas. 

Rivero destaca el vínculo que mantiene con sus lectores

– Hemos hablado en otras oportunidades y sé que tenés una estructura muy organizada para escribir, ¿es clave esto para el escritor? 

– Escribir es mitad inspiración y mitad transpiración. El trabajo físico de escribir un libro de 800 páginas es mucho, no sólo intelectual, sino que hay que estar sentada 8 a 10 horas por día. Hay que tener una disciplina especial para hacerlo. En el medio yo hago gimnasia, para poder aguantar estar tantas horas sentada, no se puede comer mucho, porque si no, no se puede escribir tanto. Creo en la disciplina en la labor del escritor. 

– Si bien es mayor el número de lectoras, muchos hombres te siguen, y cada vez más. ¿Cómo te llevás con ese vínculo con los lectores?

– El vínculo con los escritores es muy lindo. Mis libros siempre tienen un mensaje, algo profundo, y se tocan esas fibras, por lo que hay devoluciones al respecto. Eso se da tanto con hombres como con mujeres. A veces en las redes las mujeres son más participativas, pero veo que hay muchos varones que me siguen. La relación con el lector es muy interesante, porque en general son personas que comparten ideas conmigo.